Noticia del bebé (versión Janeta Galleta)
06 de enero 2007
Amanecí con serios problemas en el estómago y unos malestares muy extraños. Sospecho que estoy embarazada o que me cayeron de peso los panuchos que cené anoche.
07 de enero 2007
Sigo mal del estómago y cada vez es más grande el miedo y duda de que no sea sólo malestar estomacal sino un bebé.
¡¿Qué vamos a hacer?!
08 de enero 2007
Llegando a la oficina Chio Trejo me vio y sin dudar me dijo que ya estaba embarazada, ella lo notó en mi cara. Con mucho miedo fuimos las dos a realizarme un análisis de sangre para asegurarnos. Mientras nos dirigiamos a los laboratorios, me dijo que si cuando me entregaran los resultados en el sobre aparecía un sello de bebé es que sería positivo.
Los resultados tardarían más de seis horas y fueron las más largas y agridulces que he vivido. No quise comentarle nada a Rafita para no emocionarnos en balde; todo ese rato yo quería llorar y reírme de puros nervios.
A las tres en punto salí por los resultados, Andrea –la hija de Chio- me acompañó porque yo no quería ir sola; al abrir el sobre y tratar de leer los resultados me fue imposible entenderlos o mi emoción me lo impidió.
Mi amigo Antonio Cuellar –quien, vale la pena aclarar, es veterinario-, me ayudó a entender los números y cifras que estaban en la hoja de resultados, no sin antes advertirle, bajo amenaza de odio y rencor eternos, que no debería decirle a nadie, ni hacer ningún tipo de aspaviento fuera cual fuere el resultado.
Estoy embarazada, según las medidas que maneja el laboratorio estoy entre uno y dos meses de embarazo.
No pude pensar en nada, mi cabeza me daba vueltas sin detenerse. Quería llorar y reírme y ninguna de las dos opciones salía de mi rostro; era simplemente enorme el sentimiento y el miedo y la expectativa de ver la cara de Rafa en cuanto se lo dijera, estaba volando sobre el piso y el estómago estaba en una rueda de la fortuna, fue algo indescriptible.
Llegó Rafa por mí, pensaba esperarme a llegar a la casa para que en plena comida soltarle la noticia; pero no aguanté y le solté todo en el camino, su cara al leer los análisis fue inexplicable una mezcla de alegría, sorpresa, satisfacción, confirmación, todos los sentimientos pasaron en su cara como una gama de colores no se me va a olvidar nunca, y nunca podré explicar cómo fue, pero sé que esa experiencia sólo me toca a mí, sólo yo puedo disfrutarla porque es para mí solita.
Ya no fuimos a la casa; nos desviamos a casa de mis suegros para decirles la gran noticia; les dio mucho gusto: Quique (nuestro sobrino de 10 años) dijo que él cambiaría el pañal; Camila puso carita de sorpresa; a mi suegra se le llenaron los ojos de lágrimas; mi cuñada gritó de sorpresa, entre incrédula y emocionada “¡¿de verdad, es verdad?!” y dijimos: parece que sí, según este papelito, dice que sí; mi suegro, aunque no hizo ningun gesto de sorpresa o alegría, en cuanto nos fuimos le habló a toda su familia para avisarles.
Después fuimos con la Marthel (mi mamá) y cuando le dimos la noticia se puso a bailar, mi abuelita Ana gritó.
Salimos al trabajo de Less y también gritó, asustando a sus clientes y compañeros, no nos creía, sabe que somos muy bromistas, pero le dijimos que con esas cosas no se juega. Ella sabe mejor que nadie cuanto quería yo a este bebé, ella ha visto todos los preparativos para poder recibirlo y supo de las frustraciones por la tardanza, ella ha estado ahí siempre.
A Vero (mi hermana mayor) le llamé por teléfono y se puso a llorar de gusto. A Elías lo hice ir a mi casa para contarle y aunque serio, como es su personalidad, le dio mucho gusto.
Durante esa semana estuvimos platicando con mucha gente y nos dimos cuenta que la noticia no sólo nos gusto a nosotros; también a toda la gente linda que nos quiere, que nos perdona y comparten sinceramente nuestros dolores y, ahora, alegrías, gente del D.F. personitas de la oficina que nos demuestran interés y cariño.
Tenía ganas de decirle a toda la gente que estaba embarazada, cuando contestaba en el teléfono "¿Sí?, Censo agropecuario, estoy embarazada"; en la fila del banco "¿es la fila para la caja? estoy embarazada", con la gente que cruzaba en la calle "buenos días, estoy embarazada", quería gritarlo a todo el mundo "ESTOY EMBARAZADA", estoy feliz, plenamente feliz; constato que el plan de Dios en mi vida es perfecto, todo, absolutamente todo ha sido perfecto y me ha ido perfeccionando.
Lo difícil fue decirles a los pingüinos (especialmente a Cleo) que llegaría un bebé, eso sí que nos dio miedo. Aunque no lo tomaron tan mal, digo un desmayo es lo menos que esperábamos
11 de enero 2007
Primera visita con el ginecólogo ya embarazada, nos recibió con una risa burlona porque la última vez que lo visitamos le habíamos comentado que los planes para embarazarnos era esperarnos todavía un tiempo, y henos aquí de vuelta en menos de un mes.
Nos confirmó el embarazo, que era de seis semanas y nos dio la primera foto del bebé.
De ahí, los achaques han estado fuertes, los ascos no me han dejado en paz y lo demás ha sido mucho peor. Claro que todo lo estamos disfrutando mucho y vale la pena, vale mucho la pena.
Less me preguntaba si ya sentía que lo quería, no sé si lo quiero –contesté- pero estoy dispuesta a hacer infinidad de cosas por él.
20 enero 2007
Marthel hizo una comida en honor del bebé donde estuvimos la familia completa: el señor Marcelino, la señora Lulú, Lulucin, Quique, Cami, Anita, Marthel, Vero, Elías, Less, David y nosotros, todos festejando el anuncio del bebé.
6 de febrero 2007
Se iniciaron todos los trámites del ISSSTE para ir preparando la incapacidad. Me enseñaron a tocar con mis manos el sitio donde está el bebé para poder sentirlo.
Ya en la casa, mientras me bañaba, pude sentirlo tanto que no pude evitar llorar y dar gracias a Dios por dejarme vivir esta magia.
13 de febrero 2007
El ginecólogo grabó al bebé en un DVD y escuchamos su corazoncito, tan fuerte, tan rápido y otra vez vi esa cara tan indescriptible en Rafa porque no hay palabras para explicar la sensación y las cosas que pasan en la cabeza, corazón y estómago en esos momentos, porque necesitas estar ahí y ser parte de la historia para entender esas imágenes abstractas y esos sonidos extraños, necesitas ser tu hijo para moverte el mundo, el presente y el futuro en sólo tres segundos que ves y escuchas aquello.
26 de febrero 2007
Segunda visita al ISSSTE, me dieron regalos para el bebé, los cuales se suman a los que ya nos dieron Vero, mi suegra, mi cuñis, etc. Además de eso, me atendieron muy bien y me dieron una plática muy interesante acerca de la maternidad.
Cambiaron todas las expectativas que tengo de esta honorable Institución.










1 comentario:
Janet, hola, soy Héctor Almada te mando un gran saludo y una gran felicitación por tu familia y tu nena.
Y sirve el mismo para mandarle un abrazo y un beso a la tía mas linda, a Vero.
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